O los Arañones, como se le conocía antes por la abundancia de este arbusto, que da nombre además a la ladera en la que se asienta, debe su origen y nombre a la construcción del ferrocarril, los trabajadores que llegaron para edificar la estación fueron los primeros habitantes que residieron permanente en esta nueva población que hoy se ha convertido en importante centro turístico con toda clase de servicios. Destacan en esta población, la mole de la Estación Internacional, de estilo modernista, y una serie de edificaciones de montaña de diferentes estilos, presididas por la iglesia y la Casa Municipal. También las impresionantes cimas que culminan la cabecera del valle, convierten a Canfranc en una base perfecta para el turismo de aventura a todos los niveles.