Labuerda mantiene en su interior el calor y tranquilidad de los pueblos tradicionales, convertidos en amistad y alegría en sus famosas fiestas de Agosto y en la romería de San Visorio en Mayo. Su vecino, San Vicente, reposa en el monte orgulloso de poseer un templo románico del s. XI, envidia para los ojos. La Iglesia de Labuerda es renacentista.